Situado en el valle de Millahue, a 200 kilómetros al sur de Santiago de Chile, el Hotel Viña Vik se alza sobre una colina rodeada de viñedos, entre la Cordillera de los Andes y la Cordillera de la Costa. Proyectado por Marcelo Daglio Arquitectos y finalizado en 2014, el edificio alberga 22 suites y se concibe como un mirador privilegiado sobre el paisaje.
Su arquitectura combina un volumen acristalado, que permite disfrutar de vistas panorámicas de 360 grados, con una singular cubierta de titanio cuya geometría ondulante reinterpreta los perfiles montañosos del entorno. Esta cubierta se convierte en el elemento más reconocible del edificio, estableciendo una estrecha relación entre arquitectura y paisaje.
La ejecución de esta envolvente supone un importante desafío técnico por su geometría de doble curvatura. Cada pieza de titanio requiere un trabajo preciso de fabricación y montaje, adaptándose a las formas de la cubierta para conseguir una superficie continua en la que cada encuentro y cada unión resultan esenciales.
El titanio aporta, además, una expresión cambiante al conjunto. Su superficie metálica refleja la luz del valle y adquiere diferentes tonalidades, desde matices plateados hasta reflejos dorados, haciendo que la cubierta transforme su apariencia a lo largo del día. Una piel arquitectónica singular que combina precisión constructiva, durabilidad y una profunda conexión con el paisaje.