El Colegio Retamar, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), con más de 1.250 alumnos y a punto de cumplir cincuenta años de actividad, contaba con un oratorio para 250 personas, insuficiente para las celebraciones que anualmente reúnen a la comunidad del centro.
El encargo consistió en sustituir el edificio antiguo por uno nuevo, con capacidad para 600 personas y acompañado de un salón de actos de 450 plazas. Proyectado por Artytech2 —Hermoso y Heimannsfeld Arquitectos— y terminado en 2014, el conjunto organiza más de 2.000 m2 en dos niveles.
La imagen del edificio se apoya en dos decisiones. Por un lado, un basamento de ladrillo visto que lo integra con el resto de la edificación del colegio y lo ancla al recinto. Por otro, una gran cubierta de silueta singular, resuelta en zinc verde, que lo destaca del conjunto y lo identifica como el edificio representativo del carácter del centro.
El zinc verde es el material que fija el carácter exterior del conjunto. Las bandejas se adaptan a una cubierta de perímetro quebrado y pendientes variables, y resuelven además los encuentros con los huecos acristalados, donde el metal acompaña a las vidrieras de tonos azulados. Es una piel de mantenimiento mínimo y comportamiento estable en el tiempo, cuyo tono verdoso dialoga con el arbolado del recinto escolar y con el ladrillo del basamento.