Pequeñas piezas capaces de construir superficies de gran riqueza, profundidad y movimiento.

Los sistemas solapados y las escamas trabajan mediante la repetición de elementos metálicos de pequeño formato que se superponen para formar una piel continua. La escala de las piezas, su geometría y la dirección del montaje permiten crear múltiples texturas y patrones. Especialmente versátiles en geometrías complejas, aportan a fachadas y cubiertas una dimensión artesanal y una fuerte capacidad expresiva.