Una geometría continua que utiliza la luz y la sombra para hacer vibrar la superficie del edificio.

La chapa sinusoidal introduce un ritmo suave y repetitivo que modifica su percepción a medida que cambia la incidencia de la luz. Su continuidad permite resolver grandes superficies con una imagen homogénea y, al mismo tiempo, dinámica. Aplicada en fachadas y cubiertas, puede adoptar una expresión técnica, industrial o especialmente refinada dependiendo de la escala de la onda, el material y el acabado utilizados.